El fin de la fuga: Trasladan a “Pequeño J” desde Perú por el brutal triple crimen de Florencio Varela
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El peligroso imputado llega al país para declarar ante la Justicia de Morón por los asesinatos de tres jóvenes mujeres.
El avance de la causa por el triple homicidio de Florencio Varela ha dado un giro determinante con el traslado de uno de sus principales sospechosos. Conocido bajo el alias de “Pequeño J”, el acusado fue extraditado desde Perú tras meses de permanecer prófugo. Este movimiento judicial es clave para desentrañar una de las masacres más cruentas vinculadas al narcotráfico en la zona sur del Conurbano Bonaerense.
La llegada de “Pequeño J” a suelo argentino marca el inicio de una nueva etapa procesal. El imputado, señalado como pieza fundamental en la ejecución del crimen, será indagado por la Justicia de Morón el próximo martes 5. La acusación que pesa sobre él es severa: triple homicidio agravado, cometido en un contexto de venganza y disputas territoriales por la venta de estupefacientes.
Según las fuentes judiciales, el operativo de traslado contó con la colaboración de Interpol y fuerzas de seguridad federales, garantizando que el acusado comparezca ante el juez a cargo de la investigación.
La hipótesis narco: Represalia, tortura y muerte
Los hechos que se le imputan a “Pequeño J” y a su banda se remontan a un ataque coordinado donde perdieron la vida Lara Gutiérrez (15), Morena Verdi (20) y Brenda del Castillo (20). La investigación sostiene que no se trató de un hecho al azar, sino de una represalia narco meticulosamente planificada.
La fiscalía maneja la hipótesis de que al menos once personas participaron de forma coordinada en la captación, retención y posterior tortura de las víctimas antes de ser ejecutadas. El grado de violencia empleado en el crimen conmocionó a la opinión pública y puso de manifiesto la brutalidad de las organizaciones criminales que operan en Florencio Varela.
Pese a la contundencia de los testimonios y las pruebas recolectadas, la defensa de “Pequeño J” busca cuestionar las condiciones de la detención y la validez de ciertos elementos probatorios aportados por los testigos protegidos. El martes será una jornada clave donde se espera que el imputado dé su versión de los hechos o, por consejo de sus abogados, opte por el silencio.
La sociedad y las familias de las víctimas aguardan que este avance judicial sea el primer paso hacia una condena ejemplar que logre desarticular a los clanes responsables del terror en los barrios periféricos de Buenos Aires.
