4 junio, 2026

El caso Adorni dilata la reforma electoral del Gobierno en el Congreso 

manuel adorni

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político) – El desgaste de Manuel Adorni complica las reformas clave del Gobierno en el Congreso, mientras crecen las presiones internas para su apartamiento inmediato.

La administración de Javier Milei atraviesa uno de sus momentos más críticos en términos de cohesión interna. Lo que en la Casa Rosada denominan el “factor Adorni” ha pasado de ser una anécdota de gestión a un obstáculo real para los planes del Ejecutivo en el Poder Legislativo. La figura del Jefe de Gabinete, asediada por revelaciones judiciales sobre contrataciones y manejos de fondos en efectivo, ha generado un efecto de parálisis en la negociación con los bloques aliados.

Según fuentes cercanas al oficialismo, la permanencia de Adorni en su cargo está “dilatando” el tratamiento de proyectos fundamentales, como la reforma electoral y la eliminación de las PASO. Los legisladores de la oposición dialoguista, como el PRO y sectores del radicalismo, muestran una creciente reticencia a avanzar en acuerdos mientras el interlocutor principal del Gobierno se encuentre bajo la lupa de la justicia y el escrutinio público por su situación patrimonial.

El rol de Karina Milei y la resistencia en Balcarce 50

A pesar del ruido externo y el malestar que se respira en la denominada “mesa política” —donde figuras como Patricia Bullrich han comenzado a marcar distancias—, el sostén principal de Adorni sigue siendo Karina Milei. La Secretaria General de la Presidencia ha dado muestras de apoyo al funcionario, aunque en los pasillos de Diputados ya se especula con posibles sucesores.

El contraste es evidente: mientras Karina Milei encabeza misiones estratégicas para atraer inversiones mineras, el Jefe de Gabinete queda relegado de las comitivas internacionales para evitar fotos incómodas. Esta situación ha generado un vacío de poder en la coordinación parlamentaria, donde la falta de una voz validada por todos los sectores del oficialismo impide consolidar las mayorías necesarias para las reformas de segunda generación que el presidente Milei pretende implementar antes de las elecciones legislativas.

Entre el respaldo presidencial y el lawfare

Desde el entorno presidencial, la narrativa oficial se inclina por denunciar una campaña de “lawfare” contra el vocero reconvertido en ministro. Sin embargo, el levantamiento del secreto fiscal por parte de ARBA y las investigaciones del juez Lijo sobre contratos en la TV Pública han aportado datos concretos que dificultan la defensa puramente política.

La encrucijada para Javier Milei es clara: mantener la lealtad hacia uno de sus hombres de confianza a riesgo de sacrificar la velocidad de su agenda legislativa, o ceder ante la presión de la mesa política para oxigenar la gestión y destrabar el Congreso. Por ahora, el “capricho” de sostenerlo parece ser el factor que domina la escena, mientras el tiempo político corre en contra de las urgencias económicas del Gobierno.