Israel rompe el silencio en Beirut: duro golpe a la élite de Hezbollah tras el alto el fuego
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El Ejército israelí bombardeó la capital libanesa para abatir al jefe de la Fuerza Radwan, desafiando la frágil tregua vigente desde abril.
En una operación que marca un punto de inflexión en la reciente estabilidad de la región, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) llevaron a cabo este miércoles un ataque aéreo en los suburbios del sur de Beirut. Se trata de la primera incursión militar en la capital libanesa desde que se pactó el alto el fuego el pasado 17 de abril. El objetivo central de la misión fue Malek Ballout, identificado como el comandante de operaciones de la Fuerza Radwan, la unidad de élite de Hezbollah.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, confirmaron la autoría del ataque a través de un comunicado conjunto. Según el gobierno de Israel, la eliminación del mando terrorista es una respuesta directa a las constantes violaciones de la seguridad en el norte del país, asegurando que “ningún terrorista tiene inmunidad” y que el brazo de Israel alcanzará a todo aquel que amenace a sus ciudadanos.
Quién es la Fuerza Radwan y por qué es el objetivo prioritario de las FDI
La Fuerza Radwan es considerada el cuerpo más sofisticado y peligroso dentro de la estructura militar de Hezbollah. Especializada en incursiones transfronterizas y ataques de alta precisión, esta unidad ha sido la responsable de coordinar gran parte del fuego de proyectiles contra las comunidades del norte de Israel. Para la inteligencia israelí, descabezar esta fuerza es vital para garantizar el retorno seguro de los residentes desplazados en la frontera.
El ataque en el barrio de Ghobeiri, un bastión histórico de la organización chií, ha generado una densa columna de humo y escombros, reactivando el temor de una guerra total en un momento donde las potencias internacionales, lideradas por Estados Unidos, intentan consolidar un acuerdo de paz duradero con Irán.
Un alto el fuego bajo máxima tensión política
A pesar de que el cese de hostilidades se formalizó hace menos de un mes, la realidad en el terreno muestra una dinámica distinta. Mientras que los canales diplomáticos sugieren avances en las negociaciones entre Washington y Teherán, la acción de hoy en Beirut subraya que Israel no está dispuesto a tolerar la reorganización de Hezbollah cerca de sus fronteras, incluso bajo el marco de una tregua.
Este bombardeo no solo elimina a un cuadro operativo clave, sino que envía un mensaje político contundente: la libertad de acción militar de Israel en el Líbano permanece intacta. La comunidad internacional observa con cautela si este suceso provocará una respuesta simétrica de Hezbollah que pueda desmoronar definitivamente el acuerdo de abril.
