Impacto por la importación de neumáticos: tras 64 años, cerró una histórica fábrica en Campana y despidió a 150 empleados
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). El fin de la producción de Cabot en Argentina marca un hito negativo para la industria nacional y el empleo bonaerense.
La crisis de competitividad industrial se cobró una nueva víctima en el cordón productivo bonaerense. La multinacional Cabot, referente indiscutido en la fabricación de insumos críticos, anunció el cese definitivo de sus operaciones en su planta de Campana. Con una trayectoria de 64 años en el país, la firma atribuyó la decisión a las condiciones actuales del mercado, dejando un saldo de 150 empleados despedidos y una profunda incertidumbre en la cadena de valor automotriz.
El negro de humo: un insumo clave que ahora será 100% importado
La planta de Cabot era la única en Argentina dedicada a la producción de negro de humo, un componente fundamental para reforzar la estructura de los neumáticos y diversos productos de caucho. Con este cierre, la industria nacional pierde su capacidad de autoabastecimiento, obligando a las fabricantes de neumáticos a recurrir exclusivamente a la importación.
Este escenario no solo afecta la balanza comercial por el incremento de compras al exterior, sino que también elimina la integración productiva que Cabot mantenía con YPF, de quien utilizaba subproductos de refinación para su proceso industrial. La pérdida de este eslabón debilita la soberanía industrial en un sector estratégico.
Causas y consecuencias del cierre de Cabot en Campana
El sector gremial y cámaras empresariales como la FAIC (Federación Argentina de la Industria del Caucho) coinciden en que la apertura indiscriminada y la caída en la demanda local configuraron un combo letal. Los elevados costos operativos internos, comparados con la facilidad de ingreso de productos terminados desde el exterior, hicieron que la continuidad de la planta fuera económicamente inviable para la casa matriz.
- Impacto Social: 150 familias pierden su sustento directo en una ciudad con fuerte identidad industrial.
- Costos Logísticos: Las PyMEs locales ahora enfrentarán mayores costos y plazos al tener que importar un insumo que antes conseguían a pocos kilómetros.
- Efecto Dominó: Se teme que otras empresas de la cadena del caucho sigan el mismo camino ante la imposibilidad de competir con los precios internacionales.
La clausura de la planta de la avenida Larrabure en Campana es, para muchos analistas, el síntoma más claro de un proceso de desindustrialización que afecta al corazón de la provincia de Buenos Aires.
