Polémica por el falso informe que habría firmado la enfermera de Maradona: ella afirmó que le pidieron que mintiera en el reporte

28CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político). Dahiana Gisela Madrid prefiere la sombra en su casa de Villa Bosch. Todas sus rejas y persianas están cerradas, atiende los golpes en la puerta apenas con su voz, sin dejarse ver, mientras el barrio hace la suya. Saben quién es, pero no saben lo que pasa. El nuevo centro del fuego por la muerte del futbolista más grande de todos los tiempos, en una investigación judicial en la que cualquier inexactitud puede terminar en una guerra de escritos y contrademandas, está justo ahí, en esa puerta de chapa entreabierta. Sin embargo, Villa Bosch no se entera.
Dahiana, por su parte, guarda silencio.
“De mi declaración no voy a hablar, te agradezco”, asegura en un tono casi inaudible.
Ayer por la noche, Dahiana fue citada de urgencia por la fiscal Laura Capra, que investiga la muerte de Diego Armando Maradona con el fiscal general de San Isidro John Broyad y los adjuntos Cosme Iribarren y Patricio Ferrari. Un documento que circulaba entre periodistas y que había llegado a la fiscal era el motivo de la nueva citación.
En su primer testimonio, Dahiana, de 36 años, con más de una década de experiencia como enfermera, ex empleada de tres reconocidas empresas del negocio de la salud, aseguró que a Maradona lo “dejó dormir” tras llegar como relevo de otro enfermero a las 6 de la mañana del jueves a la casa del country San Andrés donde el ídolo pasó sus últimos días. El enfermero, según la causa, fue el último en ver a Diego con vida, al chequear que dormía y respiraba normalmente, media hora después, a las 6:30.
La situación no genera un problema mayor ni corre el eje de la causa, afirman en San Isidro. Sin embargo, una fuente judicial de alto rango asegura: “De esto puede surgir una imputación, o no”.
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Dahiana y Diego no tenían la mejor de las relaciones. El mejor jugador de todos los tiempos, con un psiquiatra, en tratamiento por adicción al alcohol, podía ser un paciente difícil. En sus testimonios, la enfermera aseguró que Maradona no aceptaba que ella le administrara la medicación, que aceptaba consumir a través de un tercero. Tampoco se encontraba en una habitación contigua. Las personas en la casa se mantenían alejadas mientras dormía. Maradona podía ser muy irascible si lo despertaban.