16 enero, 2021

“Suerte papi”: su hija de 9 años hizo un dibujo para ayudarlo a conseguir trabajo, se viralizó y cambió su suerte

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Político).  El 2020 fue durísimo para la familia Díaz y tanto Gustavo como su mujer, Noelia, se quedaron sin trabajo. Él se desempeñaba en una cooperativa de La Matanza limpiando zanjas y ella, en tres casas como empleada doméstica. Al igual que sucedió con muchos argentinos, la pandemia del coronavirus arrasó con su estabilidad económica y tuvieron que hacer hasta lo imposible para sobrevivir con un sueldo de $5.000 que ella cobraba por tener uno de esos empleos en blanco. Gustavo intentó con unas changas, pero con la cuarentena estricta fue prácticamente imposible. Luego, con la flexibilización de las medidas, decidió probar suerte con la jardinería pero no ganaba lo suficiente para subsistir.

“Salía todas las mañanas a caminar por el barrio de Gregorio de Laferrere a tocar timbre para ofrecer mis servicios. Pero como mucha de esa gente no me conocía, le daba miedo y ni siquiera me atendía. Me pasó de estar todo el día buscando trabajo y no poder traer ni un peso para darle de comer a mis hijas”, recordó Gustavo Díaz a Infobae, papá de Mailén (9) y Ambar (5), de su segundo matrimonio.

Incluso, contó que en un oportunidad se encontró con un hombre mayor que estaba en una peor situación que él y decidió regalarle los únicos $100 pesos que había ganado porque consideró que los necesitaba más. “Veo que la casa tenía el pasto de la vereda re contra largo. Golpeo la puerta y sale un viejito que me explica que ni siquiera tenía plata para comer. Me dio tanta tristeza que terminé haciéndole el trabajo igual y encima regalándole mi plata”, relató el hombre ya que es muy creyente y está convencido de que hay que ayudar al prójimo.

Gustavo Díaz junto a su mujer, Noelia, y sus dos hijas, Mailén (9) y Ambar (5)Gustavo Díaz junto a su mujer, Noelia, y sus dos hijas, Mailén (9) y Ambar (5)

“Escuché hablar a mi papá y a mi mamá y decían que tenían que juntar 500 pesos para comprarle una desmalezadora a nafta que vendía un vecino y se me ocurrió hacer un dibujo para promocionar el trabajo de mi papá, como se hace con esos panfletos que se reparten en la calle”, contó Mailén, la hija mayor de Gustavo y Noelia, a Infobae.

Todos los días, Gustavo sale a cortar pasto en su moto y su hija sale a la calle para despedirlo y desearle "suerte"Todos los días, Gustavo sale a cortar pasto en su moto y su hija sale a la calle para despedirlo y desearle “suerte”

Optó por utilizar una hoja de carpeta A4 apaisada, donde se lee “Corto pasto Gustavo” en imprenta mayúscula y con las letras bien coloridas y flores a su alrededor. Pero lo más sorprendente y emotivo fue la dedicatoria que le hizo final. “Suerte Papi”, le deseó la nena esperanzada con la ilusión de que lo contactaran muchos clientes.

La publicación tuvo una repercusión enorme y hasta se compartió hasta en otras redes sociales, como Linkedin y Twitter. “Ese papá, ya ganó”, tuiteó @Wallyhoo. Su mensaje recibió más de 70 mil me gusta, casi 7.500 retweets y 400 comentarios.

Uno de ellos fue el gesto de Gabriel, el dueño de un departamento de Palermo que a pesar de no tener pasto para cortar le dijo que quería ayudarlo porque lo conmovió el dibujo de su hija y le donó $1.200. Otros, en cambio, lo llamaban para ofrecerle comida o regalarle ropa.

Este es el tuit que se hizo viral Este es el tuit que se hizo viral

Incluso, contó que cuando llegó a la casa de una señora se encontró con que el pasto estaba muy bien cortado y el jardín súper prolijo. “Pensé que me había pasado mal la dirección y cuando salió la mujer me dijo: ‘Te contraté porque quería conocerte y felicitarte en persona por la hija que tenés’ y me pagó igual sin haberle hecho el trabajo”, recordó el jardinero. Y agregó: “No pude contenerme y se me llenaron los ojos de lágrimas. No podía creer todo lo que me estaba pasando”.

El jueves 31 hice tres jardines enormes, solo en la mañana. En un momento tuve que apagar el celular porque me seguían convocando y tenía que volver a mi casa para festejar el Año Nuevo”, se enorgulleció frente a la recaudación lograda en apenas medio día.

Y a pesar de haber tocado fondo y tener que sortear varios meses de incertidumbre laboral, Gustavo nunca perdió las esperanzas y la fe en Dios. Tanto él como su familia son evangelistas y en el último mes -junto a su mujer- logró montar con mucho esfuerzo una especie de templo en González Catán, sobre la calle Balboa 4630.

Gustavo montó un templo evangélico en González Catán y sueña en covertirse en PastorGustavo montó un templo evangélico en González Catán y sueña en covertirse en Pastor

“Estamos a prueba para convertirnos en pastores evangélicos. Y justo nos llamaron de una congregación en Tucumán, que nos ofreció ordenarnos a mí y a mi esposa. Cuando nos dijeron que teníamos que juntar $56 mil pesos para poder hacer el viaje, lo dimos por descartado pero ahora todo se empezó a revertir y si sigo con este ritmo de trabajo vamos a poder cumplir nuestro sueño”, se esperanzó el hombre.

“Si pienso con la mente del hombre, va a ser imposible; pero si pienso con la mente del Señor va a ser posible. Tenemos fe y confiamos en que todo lo que me está pasando es por obra de Dios. Algo bueno va a terminar sucediendo porque él está haciendo su obra a través de mi esfuerzo”, reflexionó Gustavo, quien sin quererlo se convirtió en uno de los vecinos más populares de Laferrere.

Y concluyó: “Nunca en mi vida recibí tantos mensajes por las fiestas. Hasta me saludó gente que ni conozco. Cada vez que abro el Whatsapp me encuentro con decenas de mensajes. Gracias a mi hija me hice re famoso”.