23 enero, 2021

China impidió el ingreso del equipo de investigadores de la OMS que viajaba al país en busca del origen del COVID-19

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Compacto Polìtico). El equipo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) encargado de investigar sobre el origen de la pandemia de covid-19 en China viaja sin todas las autorizaciones necesarias, anunció este martes el director general de la agencia de la ONU, quien se mostró “muy decepcionado”.

“Hoy nos han informado que los responsables chinos no han terminado las autorizaciones necesarias para la llegada del equipo a China”, declaró Tedros Adhanom Ghebreyesus en diálogo con los medios.

“Estoy muy decepcionado por esta noticia, pues dos miembros ya iniciaron el viaje y otros no pudieron salir en el último momento”añadió, en unos comentarios críticos con Beijing, poco frecuentes de su parte.

Esperemos que se trate simplemente de un problema logístico y burocrático que podremos resolver rápidamente”, dijo. Uno de los expertos tuvo que dar marcha atrás, y otro está a la espera en un tercer país, precisó.

Uno de los responsables de la lucha contra la pandemia en la Organización Mundial de la Salud (OMS), Mike Ryan. EFE/Salvatore Di Nolfi/Archivo
Uno de los responsables de la lucha contra la pandemia en la Organización Mundial de la Salud (OMS), Mike Ryan. EFE/Salvatore Di Nolfi/Archivo

La misión está compuesta por diez científicos de Dinamarca, Reino Unido, Países Bajos, Australia, Rusia, Vietnam, Alemania, Estados Unidos, Catar y Japón, reconocidos en sus diferentes campos de especialización.

Sin embargo, la misión se ha vuelto muy delicada para el régimen chino, que no quiere que se le endose ninguna responsabilidad sobre la epidemia, que ha causado más de 1,8 millones de muertos en el mundo.

“Incluso antes de esta investigación, los altos cargos de ambos lados han estado muy polarizados en sus opiniones sobre los orígenes del brote”, dijo Yanzhong Huang, miembro principal del Consejo de Relaciones Exteriores, un grupo de expertos estadounidense.

Personas caminan por la vera del río en Wuhan, China. Foto: REUTERS/Tingshu WangPersonas caminan por la vera del río en Wuhan, China. Foto: REUTERS/Tingshu Wang

Mientras otros países siguen luchando contra nuevas olas del brote, China parece haberlas aplacado de forma activa. Tras un nuevo foco de casos la semana pasada, la ciudad de Shenyang cerró comunidades enteras y exigió a todos los trabajadores no esenciales que se quedaran en casa.

China es también el único país que afirma que la COVID-19 puede transmitirse a través de las importaciones de la cadena de frío, y el país culpa a envíos contaminados de los causantes de los nuevos brotes surgidos en Pekín y Dalian, aunque la OMS ha minimizado esos riesgos.

Transparencia

El asunto sigue siendo delicado, y sólo hay un puñado de estudios sobre los orígenes de la COVID-19 a disposición del público.

China sigue recibiendo críticas de encubrimiento, lo que retrasó su respuesta inicial y permitió que el virus se propagara con mayor intensidad.

No obstante, también ha habido señales de que China está dispuesta a compartir información que contradice la versión oficial.

La semana pasada, un estudio del Centro de Control de Enfermedades de China mostró que las muestras de sangre del 4,43% de la población de Wuhan contenían anticuerpos contra COVID-19, lo que indica que las tasas de infección de la ciudad eran mucho más altas de lo que se reconoció originalmente.